Piso “Putxet”, con capacidad para 12 jóvenes. En este piso la presencia de los educadores es permanente y su actuación se centra en la acogida de estos jóvenes, detección de problemáticas, creación de hábitos, referentes horarios, inserción laboral e inicio de los trámites de legalización (para los extranjeros).

 

Básicamente, a nivel residencial, nuestra fundación está acogiendo personas procedentes del ámbito de la inmigración, como ha sucedido y sucede en tantos recursos sociales de la ciudad de Barcelona.

 

La tarea de acogida social en el mencionado piso Putxet se realiza por personal profesionalizado, por cuanto los objetivos de prevención, atención, diagnóstico e inserción necesitan de un cierto conocimiento técnico, tareas que siempre se ejecutan con la lógica humanidad que las situaciones merecen. Complementariamente, hemos incorporado al funcionamiento del proyecto la figura del/a voluntario/a quien desempeña funciones importantes de acogida lingüística y acompañamiento en estadios muy primarios de los procesos de los jóvenes.

 

La incorporación de los voluntarios con el objetivo de realizar talleres de conversación, de refuerzo y motivación de actividades lúdica, ha sido y es una gran aportación externa para los jóvenes y para el funcionamiento cotidiano del piso.